Nadie es perfecto, ni nuestro Teresiano.

(crónica del Atlético Teresiano)

En el final del clásico de cine “Con faldas y a lo loco”, Jack Lemmon, disfrazado de chica, se afanaba como podía en poner excusas ante el hombre que le proponía matrimonio y una cita formal…Le ponía todas los pretextos del mundo para intentar abrir los ojos al pobre enamorado, hasta que al final le confesaba que no podía casarse con él porque era un hombre…

El enamorado, erre que erre, nos deja una de las frases más geniales de la historia del cine, proponiéndonos un final que nos deja a todos con la mejor de las sonrisas y con la satisfacción de haber disfrutado de una de las mejores películas jamás filmada:- Nadie es perfecto…contesta para terminar la película, ante la confesión de masculinidad del angustiado, a esas alturas, Jack Lemmon.

Creíamos que la afamada película de Billy Wilder tenía toda la razón del mundo: Nadie lo es, con una excepción:El señor colegiado del Atlético Puertollano – Atlético Teresiano, Don Mario. El es un colegiado perfecto.

Don Mario se atavió perfectamente para dirigir uno de los partidos adelantados a la jornada del domingo en el Grupo II de la Primera Ordinaria de Futbol de Castila la Mancha, que se celebró en el Anexo del Sánchez Menor, y que presentaba unas buenas condiciones para jugar al fútbol aunque quizá con exceso de goma en el césped artificial, circunstancia que favorecía el juego lento y menos creativo del Atlético Puertollano.

Don Mario, junto a la pareja de jueces de línea o asistentes, que también realizaron un excelente trabajo, fue muy cortés con los dos equipos en los saludos iniciales y dio la bienvenida al Teresiano que había salido de inicio realizando algunos cambios con respecto al partido de la semana anterior con el CD Yébenes y puso en el césped a López, Javi, Ferrer, Jesús David, Saúl, Raúl Menor, Manza, Oscar Garrido, Tate, Fran y Pesca.

El arbitraje de Don Mario fue “perfecto” hasta que tuvo un pequeño desliz; nada importante: Un penalti claro a Pesca que no señaló en el área del Atlético Puertollano, que evidentemente celebró esta decisión poniendo excusas, en forma de airadas protestas, sobre posibles amarillas no sacadas al cuadro malagonero.

Un error, que aunque fastidió la primera parte al Atlético Teresiano, “apenas influyó” en el resultado del partido, porque todos sabemos que Don Mario es “perfecto” y jamás se equivoca. Fue algo sin importancia, el primero de los tres que dejó sin pitar al Atlético Teresiano en el encuentro. Cosa de poco Don Mario, no se preocupe Vd.

Para dejar bien al pobre de Don Mario le daremos un respiro y nos centraremos en lo deportivo. El Equipo malagonero salió al terreno de juego poco concentrado, con una predisposición que no era la misma de los últimos cincos partidos; dejando mover el balón a un Atlético Puertollano que duró treinta minutos en el campo. Lo que duró su físico.

Fue en el minuto 31 cuando Aaron adelantó a los mineros, en un error de Saúl al controlar el balón, terminando con toda acción ofensiva del club minero, en un encuentro en el que demostró muy poco. El Atlético Puertollano es uno de los equipos más flojos de todos los que nos hemos enfrentado este año. No hicieron nada digno de resaltar. Y hablando muy en serio, es una lástima que nos tocasen en la primera jornada de liga en Malagón cuando nosotros no estábamos nada rodados y nuestro equipo era muy diferente en sensaciones y juego al de hoy en día.

Hasta ahí duraron ellos. Oscar Garrido y Raúl Menor empezaron a comandar perfectamente nuestros ataques, y así llegó un penalti de la defensa rival sobre Fran a nuestro favor, que Oscar materializo con brillantez, al estilo “Panenka”, elevando el 1-1 al marcador.

Había aparecido el protagonista del día: Don Mario, que acertó en la decisión y no le quedó más remedio que señalar el clarísimo penalti que fue recriminado, abucheado, protestado, voceado y vilipendiado por los jugadores , directivos y el cuerpo técnico del Atlético Puertollano.

Fue tan triste y lamentable que el asistente o juez de línea cambió de decisión, ante la presión de los jugadores del Puertollano, dos veces, quizá por miedo , quizá por que no quería hacer quedar mal a Don Mario, el colegiado.El partido quedó claramente condicionado con esa decisión. Don Mario estaba muy nervioso y a partir de ahí no acertó en casi ninguna interpretación del juego.

Casi todas sus decisiones eran favorables al Atlético Puertollano, siendo determinante en un gol mal anulado a Fran que sólo vieron en OUTSIDE O FUERA DE JUEGO, Don Mario y sus amigos asistentes.

Queremos puntualizar y explicar que se está en fuera de juego cuando, estando en la mitad del campo de tu oponente, cualquier parte de tu cabeza, cuerpo o piernas está más cerca de la línea de gol que el balón y el penúltimo de los oponentes en el momento del pase de un compañero.

En ningún momento Fran estuvo en esa situación. Ni cuando lanzó Beto el balón, porque estaba dos metros mas atrasado que el penúltimo defensa, ni cuando remató, porque seguía un metro más atrasado que el mismo. Fue un gol clarísimo que ni protestaron los sorprendidos miembros del equipo rival.

Esta barbaridad de decisión destruyó las esperanzas de llevarse los tres puntos de los malagoneros. Solo fue un “pequeño error” del colegiado. Nada grave, NADIE ES PERFECTO (aunque su actuación, sea por la razón que sea y de la que ahora daremos puntual cuenta, no fue muy acertada…Cosa de poco Don Mario, tres puntos de nada)

Hubo más penaltis sin pitar a favor el Teresiano. El Puertollano era un equipo desdibujado, sin fuerza que solo se dedicaba a defenderse. Pudieron marcar Pesca que lo intentó varias veces desde fuera del área y Fran en un tumulto en el área local.Pero el partido finalizó en tablas. Reparto injusto de puntos que nos deja con un amargo sabor de boca porque merecimos la victoria.

Hemos de decir, en honor a la verdad y a la justicia del marcador, que aunque Don Mario y la descomunal presión que ejercieron sobre él los de Puertollano condicionaron seriamente el resultado, NO FUE NUESTRO MEJOR PARTIDO.

No tuvieron su día ni Tate, desaparecido sin apenas tocar el balón, ni Pesca porque es imposible mantener el idilio con el gol cada jornada y aunque batalló no acertó, siendo objeto de varias jugadas muy sospechosas en el área rival, ni Fran, que quizá condujo demasiado tiempo el balón, no aprovechando su tremenda calidad y velocidad, ni Javi en la primera parte, ni Saúl en ese desafortunado control (aunque después lo arregló y demostró valentía, arrojo y saber estar durante el resto del encuentro, a pesar de sus 17 años), ni Jesús David , que estuvo muy seguro como siempre y sacó el balón de manera brillante en cuatro o cinco arrancadas desde su área, poniéndonos a todos el corazón en un puño, pero falló en un claro remate sólo ante el portero en el área pequeña, ni Pollo mas desdibujado que en partidos anteriores, ni Jesusito, que a pesar de su tesón, no tuvo muchos minutos y que debe luchar porque tiene mucha calidad y algún día lo va a demostrar.

El resto de jugadores cumplió y todo el conjunto luchó hasta la extenuación, destacando la enorme lucha y pelea en la contención de Raúl Menor, y el saber estar y la enorme presencia en el centro del campo, una vez más, de Óscar Garrido. Cumplieron y estuvieron correctos, como viene siendo de costumbre, López, Ferrer, muy seguro toda la tarde, Givica, que puso la seriedad de siempre, Beto, que entró poco en juego y que debemos pedirle un poco más y Manza, que en los últimos partidos pelea por hacerse un hueco en el once titular.

A pesar de todos esos condicionantes, y queremos aclarar que no tenemos, ni mucho menos ninguna queja de ellos, fuimos, claramente, superiores a nuestro rival y ejercimos un dominio insultante del partido desde el minuto 30 hasta el final del partido, gozando de varias oportunidades en muy buenos centros de Manza, Óscar y Raúl Menor a balón parado , pero en días como ayer necesitábamos un poco más…un pequeño empujón final de calidad, energía y ganas de ganar.

Aunque no nos guste mucho hacer esto, a veces es justo hablar del árbitro y de los condicionantes que existen a su alrededor: Don Mario “el perfecto” a pesar de su buena voluntad, se cargó el partido, con varias decisiones que llevaron al borde de la locura a Álvaro Huertas y sus pupilos.

Quizá sea injusto personalizar tanto en el bueno de Don Mario, pero es que le faltó la personalidad que se les presupone a los trencillas y tuvo mucha culpa del resultado final. No pasa nada señor colegiado, a la próxima acertará.

Epílogo:

Hay por ahí una leyenda no escrita en los clubes de nuestra provincia que dice que es muy difícil ganar en Puertollano. Sea con el equipo que sea, sea en la categoría que sea.

Es una leyenda ganada a pulso desde que se jugaba en aquella carbonera de Empetrol, un campo de carbón del que costaba sacar los puntos sangre, sudor y lágrimas.Así literal. Pues bien, la leyenda continúa, y es justo que lo resaltemos:

Hoy el comportamiento de la directiva local ha sido bueno en lo extradeportivo. Bien las instalaciones y se han portado bastante bien en la hospitalidad y al final del partido, no ha habido ningún reproche al Teresiano como visitantes.

Pero hemos de decir que nuestra conducta, a pesar de las desafortunadas decisiones de Don Mario “el perfecto” ha sido exquisita. Ni una protesta, ni un mal gesto… aunque si que queremos dejar patente y nos gustaría que supieseis, que ahora en los tiempos del COVID, en los que sólo se nos ha permitido la entrada al estadio a tres directivos de nuestro equipo, no se puede intimidar y acobardar con protestas, patadas al banquillo, y gritos amenazantes de más de 10 personas, a un chaval vestido de amarillo (aunque siempre les reconozcamos como el de negro).

Es lícito continuar con la leyenda y que tu campo sea poco menos que inexpugnable, pero todo no vale y hoy el árbitro actuó, a nuestro juicio, amedrentado y atemorizado por las protestas de los locales en el penalti que señaló en su contra. A partir de ahí, incluyendo el partido incompleto y poco acertado del Teresiano, el resultado fue el que fue.

A pesar de todo, no nos queda otra que seguir peleando nuestra liga y ganando partidos, sea con Don Mario como protagonista y su poca personalidad o sea lugares tan difíciles de conquistar como Puertollano.

Un punto más a nuestra mochila y seguimos sumando. Este grupo de jugadores merece que sigamos confiando en ellos. ¡Vamos Teresiano!