El Cristo del Espíritu Santo salió por las calles de Malagón
Malagón volvió a demostrar, una vez más, que la devoción que tenemos a nuestro Patrón, el Santísimo Cristo del Espíritu Santo, es el latido más profundo de nuestra identidad colectiva.
Como cada año, la procesión celebrada anoche se convirtió en el acto central de las fiestas patronales y en el reflejo más genuino de la fe de un pueblo perfectamente cohesionado con su Cristo.
La jornada comenzó por la mañana en la parroquia de Santa María Magdalena con la solemne ceremonia religiosa en honor al Santísimo Cristo del Espíritu Santo.
Y es que, desde primeras horas del día se notaba en que iba a ser una gran jornada.
Así y al caer del sol, los vecinos de Malagón y todos los visitantes llegados desde municipios cercanos comenzaron a congregarse en torno a la parroquia de Santa María Magdalena. Nadie quiso faltar a la cita. A las 21:15 horas, bajo una noche serena y con una temperatura propicia, la imagen del Cristo del Espíritu Santo partió de la iglesia para iniciar un recorrido marcado por el respeto, la emoción y los sentimientos compartidos.
Antes de la procesión el alcalde de Malagón saludó a la autora del cartel anunciador de Feria de este año. Nuestra pintora Gloria Merino, que no quiso perderse esta magnífica jornada.
La comitiva procesional estuvo encabezada por los párrocos locales, Don Amós, Don Óscar y Don Ambrosio y las autoridades civiles, con el alcalde de Malagón, Adrián Fernández Herguido, al frente. Le acompañaban la diputada del Reino de España, Carmen Fúnez, el pregonero de la Feria, Antonio Mora Alcolao, el alcalde de Fuente el Fresno, Abel Gonzalo, la Jueza de Paz, Leticia Pozo y los concejales de la Corporación Municipal.
Junto a ellos, desfilaron las reinas y damas de las fiestas, tanto en su corte juvenil como infantil, así como representantes de los cuerpos de seguridad: la teniente de la Guardia Civil, el jefe accidental de la Policía Local y los voluntarios de Protección Civil. La solemnidad quedó enmarcada, además, por los sones de la Banda Municipal de Música de Malagón, que acompañó la procesión con la sobriedad y el sentimiento que requiere la ocasión.
No faltaron los representantes de las hermandades locales, con el Hermano Mayor del Cristo del Espíritu Santo y su Junta Directiva ocupando un lugar destacado, así como el presidente de la Cofradía de Santa Teresa y miembros de las distintas corporaciones religiosas del municipio. Su presencia aportó el sello de continuidad histórica y la fuerza de la tradición que une a generaciones de malagoneros.
Las calles se llenaron de hermanos, hermanas, vecinos y visitantes que acompañaron a nuestra sagrada imagen por su recorrido. La procesión, enmarcada en la calidez de una noche de septiembre, fue un ejemplo de la armonía entre la religiosidad y la dimensión festiva de un pueblo que vive con intensidad su fe. Las miradas hacia la talla de nuestro Cristo, hablaba de una devoción que siempre trasciende lo meramente religioso para convertirse en un símbolo de identidad colectiva.
El momento culmen llegó con el regreso de la imagen a la parroquia, donde unos fuegos artificiales, acompañados de música, iluminaron el cielo frente a Santa María Magdalena. Unos destellos en el cielo que sellaron, de forma brillante, una jornada festiva en Malagón.
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