Los panecillos de San Antón, una tradición que se extiende a lo largo de los años
Fieles a la tradición y tal como viene haciéndose, prácticamente desde siempre, hoy jueves 16 de enero, víspera de la festividad de San Antón, los vecinos de Malagón se han vuelto a congregar en la Plaza de la Iglesia Santa María Magdalena para participar en una de las tradiciones más queridas de nuestro municipio:
La venta y reparto de nuestros famosos panecillos de San Antón. Y es que, desde hace más de un siglo, los malagoneros esperamos con ilusión esta cita anual, que reúne a nuestra comunidad en torno a la gastronomía y la devoción hacia San Antón.
Los panecillos, han sido elaborados con la misma receta de siempre, una receta sencilla que incluye harina, aceite, agua, anís en grano y sal.
Llevan semanas siendo preparados por numerosos voluntarios que, durante días, se han repartido en turnos para asegurar que haya suficientes para la alta demanda de este manjar. Voluntarios que han realizado un trabajo desinteresado que ha pasado de generación en generación y que es la clave para mantener viva la tradición y de paso para ayudar a la parroquia puesto que el dinero recaudado con la venta de los panecillos se destina, de manera íntegra, para pagar los ingredientes y para la Iglesia.
Así que siendo puntuales tras los pertinentes cohetes y tras la bendición a cargo del párroco de la UAP de Malagón, Don Amós Rodríguez de Tembleque, los panecillos de San Antón se han comenzado a distribuir ante la atenta mirada del Santo que ha sido expuesto en la misma puerta de la parroquia.
Los panecillos son un símbolo de la gastronomía malagonera y son consumidos tradicionalmente de muchas maneras, como aperitivo salado, con chocolate o de diversas formas. Por supuesto y como no podía ser de otra manera son enviados a familiares y amigos por toda España y la venta de los mismos se extenderá durante varios días, asegurando que nadie se quede sin probar esta joya culinaria tan apreciada en nuestro pueblo.

















