La falta de intensidad del Atlético Teresiano nos penaliza en Motilla del Palancar (3-0)

No nos cansaremos de decirlo, una y mil veces, las veces que haga falta. Si no somos intensos sufriremos mucho.

Porque esta liga, a pesar de que ha bajado sustancialmente su nivel y los cocos del año pasado: Albacete, Huracán de Balazote y San Clemente ya no están, es muy pero que muy difícil.

Y para subsistir hay que competir, salir intensos, dispuestos a pelear, a combatir y a dejarnos en el campo hasta el último aliento, porque no somos superiores a nadie y los puntos sólo se quedarán en nuestro casillero si estamos plenamente convencidos de que queremos quedárnoslos, de que queremos ganar…

Porque todos los equipos nos pueden ganar, desde el primero hasta el último y eso nos deja poco margen de error, aunque nos avisa y nos prepara para estar en tensión cada domingo. No tensión…No victoria, así de claro.

Y claro, sin tensión, pues eso; perdemos el 90 % de nuestro potencial y los equipos se aprovechan de nuestros fallos…tal y como sucedió en la lejana Motilla del Palancar el pasado domingo.

Con un calor propio de agosto, el partido comenzó a las 12 de la mañana. Había ambientazo y fiesta en Motilla. Se presentaba oficialmente a sus dos equipos, el senior y el juvenil. Se anunciaba plato de paella y plato de jamón por 10 euros. Así que la fiesta estaba asegurada.

Además, el Motilla había ganado sus dos últimos partidos y ya sabemos de las inercias…dan alas y hacen sentirse superiores a los equipos.

Nosotros, el Atlético Teresiano, con diferentes sensaciones y tal y como he dicho al principio con muchísima menos intensidad. Parecía que ellos tenían la necesidad imperiosa de ganar el partido y nosotros, simplemente, de pasar el expediente fuese cual fuese el resultado del encuentro.

Luis, Nacho, Miguel, Gonzalo, Saúl, Fernando, Raúl Menor, Elías, Nelson, Rosado y Siisu fue el once inicial elegido por Álvaro Huertas para disputar el quinto partido de Liga de la Primera Preferente de Castilla la Mancha.

No tardó ni cinco minutos el Motilla en mostrar sus credenciales en un corner olímpico que se estrelló en el poste de Luis en la primera gran ocasión para los conquenses.

El Motilla estaba muy bien plantado en el terreno de juego y se llevaba todos los choques en el centro del campo.

El Teresiano, por el contrario, bastante impreciso en casi todas las acciones, permitiéndoles robarnos el balón y llegar demasiado fácil a nuestra portería.

Con la sensación de que nuestros mediocampistas no podían con los suyos, que no creábamos jugadas y que estábamos muy blanditos en defensa, Raúl Menor se asomó al partido con un disparo desde lejos en el minuto 17. Fue nuestro primer ataque.

Es injusto puntualizar en errores personales y para nada queremos empañar la primera titularidad del juvenil Nacho con el Atlético Teresiano, pero tenemos que contar el primer gol del Motilla y lamentablemente Nacho estuvo implicado:

Fue en un balón que caía llovido del cielo, desde muy alto, que le llegaba al bueno de Nacho en el lateral derecho, casi en el vértice del área grande. Alguien desde la grada o desde el campo, gritó “solo” y Nacho pensó que estaba solo y la intentó parar con el pecho…Esta ingenuidad de un chaval de quince años, sirvió a Julio José para robar un balón muy franco pasárselo a Ramiro Canteros que fusiló a Luis, convirtiendo el 1-0.

Sabemos que la próxima vez Nacho despejará fuera de banda sin más complicaciones, pero el fútbol es así y en el día más importante de Nacho, en su corta carrera deportiva, el azar le tenía deparada esta desagradable acción.

Pero queremos hablar de Ignacio Soria, porque es justo que lo hagamos y porque es un crack, de jugador y de buena persona.

Nacho, venía de jugar un partidazo el día anterior en Membrilla con los juveniles, donde fue el mejor junto a Tomás Ruiz, Samuel y Javichu. Y sus excelentes condiciones, su amor por el fútbol y la mirada de un chaval que va a ser futbolista si o si, le han llevado a entrenar con asiduidad con el primer equipo y a ser elegido como jugador titular en un partido tan importante y tan difícil

A pesar de ese pequeño error, Nacho sacó pecho y estuvo muy bien en el partido, en líneas generales, sacó el balón jugado en un par de ocasiones más y pegó un pase a Nelson, marca de la casa que estuvo a punto de generar una ocasión de gol clara.

¡Estamos muy orgullosos de tí! Confiamos tanto en tu persona que sabemos que, muy pronto, más pronto de lo que tú imaginas, realizarás un partidazo de esos tuyos que nos ponen la piel de gallina. Así que ¡Mucho ánimo y mucha suerte JUGÓN!

Tras el 1-0 El Teresiano intentó adelantar las líneas y con un inspirado Rosado, intentándolo siempre, llegó una ocasión en la que Siisu, se quedó solo con el portero Moya, su tiro salió fuera por poco, pero era una ocasión clarísima.

El Motilla había sido superior, pero no nos había hundido en nuestra área, simplemente trabajaron con mayor intensidad y querían ganar el partido. Fue así como se llegó al descanso.

SEGUNDA PARTE

Nada más comenzar la segunda parte y cuando parecía que íbamos, decididamente al ataque, otro error en nuestra defensa, esta vez motivado por una falta de coordinación entre Gonzalo y Saúl, provocó que el balón, después de dos botes blanditos en nuestra área, le quedase muerto a Sergio Moratalla, que sólo tuvo que empujar el balón ante Luis.

El 2-0 era un castigo severo, aunque si somos sinceros, también un resultado justo, porque ellos aprovecharon nuestros errores y también que se sintieron “más vivos”

Hemos contado que se produjeron dos errores en defensa, e injustamente, parece que cuando fallan los defensas o el portero todo se ve más, pero el centro del campo, casi en su totalidad y con la excepción de Rosado, no estuvo a la altura de lo que esperábamos, y los delanteros tampoco nada acertados.

Además, en diversos momentos del partido, parecía que la sangre no corría por nuestras venas y ellos lo aprovechaban en cada ocasión.

Nelson lo intentó, pero fue objeto de faltas, en varias ocasiones. También lo intentó Johnny, pero no fue el revulsivo esperado. Ni tampoco Ilías, Trevi o Jesusito.

En la última ocasión antes de ser expulsado, Siisu volvió a fallar delante del portero y en esta categoría cuando fallas, ocasiones sueles pagarlo caro.

Después todo se “embodrió” y llegó la expulsión de Siisu por una dura entrada.

Cuando el partido llegaba a su fin, el Motilla, que fue superior en lo técnico, en lo físico y sobre todo en la intensidad, marcó el tercer gol en un bonito disparo desde fuera del área de Guillermo. 3-0

En una de las crónicas más duras, que recuerdo, en perjuicio de nuestro equipo hemos intentado que los jugadores, si es que alguno lee estas líneas, sean conscientes de que para ganar puntos en esta liga, se necesita coraje, sentimiento, lucha y amor por nuestros colores.

A nadie se le escapa que llegamos cansados después de casi dos horas y media de viaje, pero esto es así…y la lejanía entre las poblaciones sirve para todos los equipos.

Necesitamos cambiar o mejorar nuestra actitud, necesitamos ser un poco “uruguayos”…Y es que es conocido por todos “los bemoles” que le echan los vecinos del Río de la Plata. Quizá junto a los argentinos los que más luchan, los que más sienten los colores y los que más se dejan la piel en cada partido…la piel y el corazón….

LA HISTORIA DE JUAN EDUARDO HOHBERG

Os voy a contar una historia…Una historia que no tiene porque ser repetida pero que sucedió así y viene al pelo contarla por lo que significa:

“Un día como ayer, un 8 de octubre de 1927, nacía JUAN EDUARDO HOHBERG «El Verdugo»

El día en que iba a morir, Juan Hohberg todavía jugaba al fútbol en blanco y negro. Con Uruguay, la patria que lo adoptó aún siendo argentino de nacimiento, se preparaba para jugar la semifinal del Mundial contra Hungría.

Hohberg estaba, sentado en el banquillo, cubierto de la intensa lluvia que caía sobre la cancha, vio los dos goles que dejaban a Uruguay fuera de la final del Mundial.

Juan entró a la cancha y metió el descuento. Solo un gol más y habría prórroga para el sueño. A cinco del final, después de gambetear al arquero húngaro, otra vez Juan, otra vez Hohberg, con un derechazo agónico, empató el partido.

Consagrado héroe, Hohberg alzó los brazos y corrió para encontrarse con el abrazo divino de todos sus compañeros. Uno por uno se abalanzaron sobre el cuerpo que cayó en el césped y con el último suspiro de vida que quedaba en sus pulmones gritó gol. El corazón, más uruguayo que nunca antes en su vida, se frenó y dejó de latir. Juan Hohberg murió ahogado por el grito de gol.

Los médicos le reanimaron con masaje cardiaco y quince segundos después, ese mismo corazón –más uruguayo que cualquier otro en la historia– recobró la marcha y volvió a latir.

Juan Hohberg resucitó, volvió de la muerte en plena cancha y siguió jugando para el Equipo de Uruguay, después de un infarto de miocardio, persiguiendo la victoria… hasta el final del partido. ( Fuente: URUGUAYOS CAMPEONES DEL MUNDO)”

Recordando la primera línea del Himno Nacional de Uruguay que dice “Orientales, La Patria o la tumba…” Nosotros los aficionados del Atlético Teresiano, NO pedimos ni mucho menos sacrificios semejantes…estaría bueno. Esto solo es un deporte y lo otro una anécdota para la historia, pero si que pedimos que recordéis algunos partidos de la temporada pasada, en los que sólo valía ganar o ganar y en los que sacasteis el orgullo patrio malagonero para decir a toda Castilla la Mancha que ahí estabais vosotros, malagoneros y Teresianos para honrar con vuestro esfuerzo la camiseta de Santa Teresa.

Vienen tiempos difíciles en el calendario y verdaderos equipazos y necesitamos de esa situación no escrita en ningún lugar que dictamina que para sacar los puntos del Félix Barrero hay que sudar tinta.

El próximo sábado, el día anterior de la festividad de nuestra Santa, nos visita, uno de los cocos de esta categoría, el Histórico club de la Roda C.F. Estamos seguros que muy poca gente da ni un solo euro por nosotros, porque creen que estamos muertos…¡Resucitemos y  cambiemos la historia, somos el Atlético Teresiano y podemos hacerlo! ¡Vamos!

PD. Ayer lunes falleció uno de los nuestros, Alejandro Tapiador Sobrino. Todos le conocíamos como «Aleja» o «Alejandrín». Fue presidente del Atlético Teresiano y Socio de nuestro equipo hasta el último día de su vida. Desde aquí vaya nuestro pequeño homenaje para una buenísima persona que lo dio todo por su Teresiano. D.E.P