El Atlético Teresiano gana el Consuegra en un partido épico (2-0)
Sé desde hace mucho tiempo, y por eso cada vez le tengo más miedo a un folio en blanco, que escribir es la constante posibilidad de fracasar en algo. Cada vez que me pongo delante de unas notas que tomo mientras veo al Teresiano me sucede lo mismo…y cuando termino de escribir, no hay día que no piense que menudo tostón acabo de publicar.
Supongo que le pasa a todo el mundo y que, si siguen existiendo crónicas deportivas en cada uno de los mil deportes que tenemos la posibilidad de disfrutar, es porque hay personas que intentan contar a los demás las andanzas de unos héroes. En nuestro caso, los nuestros juegan en un campo de fútbol, el Félix Barrero de Malagón.
Tengo muy pocas cosas claras en la vida: Una de ellas se refiere al deporte del fútbol en grupo 2 de la Primera Autonómica:
El Atlético Teresiano no va a esperar a nadie.
Para los que están deseando buscar las cosquillas al gato, les diré que no es una crítica ni es un elogio, tan sólo es la verificación de un hecho. Los chicos de Álvaro Huertas han metido en sus mochilas el libro de ruta y caminan firmemente hacia un objetivo que se llama ascenso.
Actualmente y si las cosas no cambian a mal, el Atlético Teresiano es el director de la banda y los demás bailan a su antojo. Es verdad que aún nos queda jugar con nuestros dos más cercanos seguidores en la clasificación, el Patrimonio de Almadén y el Membrilla, pero las cosas van muy bien.
Aunque debemos estar muy concentrados y continuar con el esfuerzo, formando una piña, trabajando y no desfalleciendo jamás, ni en los momentos difíciles como el de ayer cuando el balón no entraba.
Este deporte del balompié no concede segundas oportunidades: Tartamudeas, pestañeas y ya estás fuera sin saber el cómo ni el porqué. Y muchas veces sucede esto hasta con una hoja de servicios inmaculada, parecida a la que este año lleva nuestro equipo.
Para los desmemoriados recordarles que el año pasado concedimos segundas oportunidades cuando lo teníamos casi hecho después de la victoria en Pozuelo…Lo pagamos con la derrota y por consiguiente no pudimos jugar la fase de ascenso.
El Atlético Teresiano lleva cocinando a fuego muy lento el presumible éxito que le debería llevar al ascenso de categoría (si las cosas se siguen haciendo bien), pero hay partidos, como el de ayer con el Consuegra que le generan dudas, porque el gol no llegaba, porque el partido se parecía muchísimo al empate del día del Miguel Esteban, aunque por fortuna todo termino de manera diferente.
A veces me da por leer libros que hablan sobre fútbol y hace un par de meses leí por ahí que los primeros quince minutos de cualquier cosa siempre son los más difíciles y que es importante, si las cosas no salen, insistir y perseverar. No puedo estar más de acuerdo.
Álvaro Huertas decidió que el once inicial para enfrentarse al Consuegra en casa fuera el siguiente:
Nico, Javi, Álvaro Serrano, Jesús David, Juli, Raúl Menor, Gonzalo, Arturo, Jesusito, Pollo y Pesca. Un cuatro-tres-tres disfrazado porque todos nuestros jugadores corren de un sitio hacia otro sin importar la zona, con las cosas tremendamente claras.
El partido comenzó con la presión del equipo visitante muy arriba. Defensa muy alta que le llaman ahora y que intentaba bloquear la posible salida del balón jugado por parte de Raúl Menor, Arturo o Gonzalo.
Fueron esos primeros minutos a los que nos referíamos anteriormente, en los que no jugamos mucho ni creamos ocasiones, aunque si que nos dio tiempo para comenzar a ver, en parte, como se iba a desarrollar el partido.
Alvaro Huertas quiso apuntalar la defensa con la incorporación de Álvaro a la parte central de la zaga, y vaya sin funcionó. El tándem formado con Jesús David hace de nuestra defensa algo poco más que inexpugnable, aunque tenemos que decir que aunque Álvaro Serrano tiene en sus genes incrustado la posición de defensa central, cuando retrasa su posición perdemos a un excelente atacante, ya sea como delantero o como mediapunta.
El Consuegra realizó un gran partido defensivo y desde el primer minuto se les notó que el puesto que ocupan en la clasificación no es un regalo. Un remate en un córner en el minuto 8 de partido obligó a Nico a bloquear, demostrando su excelente colocación una vez más. Durante el partido estuvo muy seguro y pasó muy bien el balón a los laterales, Nico siempre nos sorprende gratamente y ayer lo volvió a hacer con su hábil manejo con el pie.
El Teresiano comenzaba a subir el ritmo y la titularidad merecidísima de Pollo tras dos partidos anteriores muy brillantes le hicieron que en el minuto 33 realizase una de esas jugadas, marca de la casa por la banda que no encontró rematador por poco ya que Jesusito, un poco más difuso que de costumbre, llegó un pelín tarde.
En el minuto 35, el Atlético Consuegra, por medio de Alejandro Rodríguez, realizó un peligroso disparo desde la lejanía que salió fuera por poco. Era el primer aviso de uno de sus jugadores más destacados junto a Lucas José García que también realizó un gran encuentro, aunque fue expulsado en los momentos finales.
Los laterales y el cántaro y la Fuente
En el partido de ayer hubo dos jugadores de la defensa y uno del centro del campo que destacaron por encima del resto.
El del centro del campo fue Gonzalo Fernández, el de Fuente el Fresno realizó un partido inconmensurable, aportando buena colocación, anticipación, visión del juego y reparto del balón. Podemos decir que Gonzalo ha alcanzado una forma óptima y cada día está más integrado en este equipo.
Y los laterales, ambos, Javi y Juli, Juli y Javi. Tal para cual
Primero el lateral derecho, Javier Peinado: Incansable, voraz, incisivo, tremendas sus subidas por la banda. Fue un martillo pilón durante todo el partido creando innumerables ocasiones, aunque fue en la segunda parte con la entrada de Quique cuando creo las más peligrosas subidas.
Hay un punto de inflexión con Julián Molina “Juli” y este fue el partido en Pozuelo donde partió desde el banquillo. Su segunda parte allí fue muy seria y el partido de ayer inmaculado. Amén de su tremendo golazo por la escuadra desde 35 metros, en el minuto 84 de partido (1-0), realizó uno de los mejores partidos que se le recuerdan, subiendo la banda, centrando y disparando ¡Qué lastima que no metiese también otro zambombazo en repelió el larguero en el minuto 75! ¡Partidazo Juli!
La segunda parte fue de un dominio constante del Teresiano que arremetió sin piedad la portería de un buen portero, Ricardo Huertos, aunque tenemos que decir que perdió mucho tiempo tirándose al suelo en paradas innecesarias.
El partido había cambiado al respecto de la primera parte con la entrada de un gran Manza y de Quique. Se notó muchísimo la calidad de ambos en sus bandas ayudados por los laterales. Además, se había producido la expulsión de Félix Pérez y el Consuegra jugaba con diez, así que las acometidas de los locales eran constantes, con unos dominadores Raúl Menor y Arturo, que ganó en participación cuando retrasó su posición veinte metros más atrás que en la primera parte.
En una de tantas jugadas, Pesca la tuvo al caerle en los pies un balón muerto, pero quiso definir por calidad en vez de reventarla y la defensa se echó encima. El gol se mascaba aunque el Consuegra, que mantuvo el tipo hasta el final, también llegaba con peligro en alguna falta colgada al área de Nico.
Julián Molina y el cántaro que se rompe.
Habíamos hablado del cántaro y de la Fuente y de que tanto fue el cántaro a la fuente que al final se rompió (en forma de gol): Juli había avisado con un tremendo chutazo que repelió por alto el larguero.
Pero a la segunda, pasó lo que debía haber pasado desde ya hacía muchos minutos; GOLAZO, locura en las gradas, justicia, tres puntos y a por los siguientes…
Fue la comunión entre el público y el equipo y el regocijo del deber cumplido. Tras más de siete u ocho ocasiones claras llegaba el gol. Había ayudado que Álvaro Serrano se había subido a la media punta, que Quique fue, una vez más, un puñal abriendo en canal la defensa del Consuegra, que Manza, que volvió a afinar su varita mágica con increíbles pases, había reventado el larguero en un estratosférico disparo y que Jesús David se dejó la uña en el balón en un peligrosísimo punterazo que estuvo a punto de convertirse en gol.
El gol ponía las cosas en su sitio y “alguien” de la Fuente al cántaro roto (y con tres puntos en la buchaca) en el suyo. Fue Ricardo Pesca que sufrió un penalti claro y que se reencontraba una vez más con el gol ( 2-0)
En el epílogo de este partido queremos decir que entraron para dejar pasar el tiempo , David Gabín y un ilusionante Koki que regresa al equipo después de muchos meses de lesión. Nos alegra mucho tu vuelta Koki.
Al fin terminó. Un partido de los que hacen ganar ligas, de merecimiento y de lucha constante de un equipo que crece día a día. Ayer sufriendo ante un buen Consuegra…¡Vamos Teresiano!





















