El Teresiano continúa con paso firme en la Liga con otra goleada al Ciudad Real C.F ( 5-0)

Afrodisio Santos es el presidente del Teresiano, club de la primera autonómica que este verano fichó a Arturo, a Quique y a Álvaro Serrano, Nico y Luis, entre otros jugadores.

El destino y el silencio entre fisios, este otoño ficharon a Ricardo Fernández Pesca, que volvía a nuestro equipo después de una larga lesión.

El trabajo y la constancia ficharon a Javi Peinado que después de estar casi desahuciado el año pasado se ha “autoformado” como un  jugador indispensable.

La suerte y el buen ojo de nuestro míster, Álvaro Huertas, ficharon a Jesús David que venía del Porzuna para convertirse en el mejor central que ha tenido este equipo en mucho tiempo y que vino de la mano del añorado y esperado Humberto.

La experiencia ayudó a que Óscar continuase aquí y al encaje, en el fichaje de Gonzalo, y Juli.

Y nuestra Santa Teresa ha tenido que mediar por ahí, para que el club fichase o ayudase a formarse dentro de él a Beto, a Jesusito, a Pollo, a David Gabín , A Koki, a  los dos Manza, a Tate, a Miguel y a Raúl Menor.

Todos componen la plantilla de jugadores del Atlético Teresiano que ayer volvió a conseguir tres puntos más, ganado por 5-0, en su camino, deseado, perseguido, y ahora si que nos atrevemos a decirlo claramente, al ascenso a Primera Preferente de Castilla la Mancha.

Ayer domingo muchos volvíamos al Félix Barrero a ver al Teresiano frente al Ciudad Real, después de haber nadado océanos de charcos durante el fin de semana para comprobar si nos encontrábamos con el equipo demoledor que aplastó a la Puebla de Almoradiel o al equipo con dudas que no fue capaz de ganar al Daimiel o al Miguel Esteban.

Admito, que todas estas dudas y estos dramas acerca de si podemos o no ser un equipo constante en casa, me divierten casi tanto como me preocupaban hasta hace bien poco, cuando intuí o percibí que no hay ningún equipo mejor que el nuestro. Quizá los haya parecidos, pero no mejores.

Recuerdo como si fuese ahora, el momento en el que Álvaro Huertas me dijo, vamos a intentar fichar a dos porterazos, A Gonzalo, a Arturo, a Quique y a uno que ya estuvo aquí que es la bomba…se llama Álvaro Serrano. Esa conversación creo en mí tanta expectación que aún sigo casi convulsionado. Nuestro míster creía firmemente en el equilibrio y en la fuerza que estos jugadores iban a dar al equipo ya existente del año pasado. Y vaya si lo dan…Lo dan hasta el punto que muchos de ellos son indiscutibles e indispensables a día de hoy.

Ayer nuestro equipo sustentó su juego en alguno de ellos, pero como siempre aportaron todos:

Luis, Javi, Gonzalo, Jesús David, Juli, Arturo, Raúl Menor, Manza, Jesusito, Álvaro Serrano y Pesca formaron de inicio en un partido que no comenzó de la mejor manera.

Cuando te habitúas a ganar, la inercia suele arrastrar a los aficionados y a muchos de los que acudieron ayer al Félix Barrero se les escuchaba pedir goles desde el primer minuto cuando se escuchó el pitido inicial del colegiado, Jesus Villar Rodríguez-Bobada.

Yo, tengo clarísimo que vamos a pelear por estar arriba hasta el último día, pero quiero intentar transmitir que no es tan fácil como parece. Que existen diferencias abismales con el año pasado y que los equipos, en general, son mucho mejores. En esta liga, de buenos equipos, vamos a intentar ser los dueños del jardín, pongámonos morenos al sol, o resguardémonos de la lluvia como ayer,  pero tengamos paciencia.

Para ejemplo un botón: El Ciudad Real basado en jugadores como Jiajun Liu Chen, David Givica, Rubén Díaz y José Ignacio Mohedano nos pusieron las cosas difíciles desde el principio.

El Teresiano comenzó al run run, con lentas circulaciones y dificultad a la hora de recuperar el balón con un Ciudad Real muy incisivo con la defensa muy alta presionando y no dejándonos hacer nuestro juego. Destacó en esos minutos iniciales y durante todo el partido un gran Raúl Menor; primero con una falta que despejó el portero en una gran estirada justo al lado del poste y después con uno de esos tiros secos a los que nos tiene acostumbrados uno de nuestros mejores jugadores de ayer.

Más tarde fue Jesús David quien estuvo a punto de marcar en un corner; su remate salió alto por poco. Se estaba mascando el gol y como dice nuestra Santa Teresa, ahora que ya han pasado dos semanas desde su festividad “…la paciencia, todo lo alcanza…”

Así fue, en el minuto 23 la varita de la pierna izquierda de Manza colocó un gran balón a Pesca y como todo lo que toca este chico lo convierte en gol, pues sucedió: gran remate y 1-0. Gol del Pesca (Van tres pero llegarán muchos más)

Jesusito, que estuvo peleón pero no acertado durante toda la tarde, falló el posible 2-0 en las postrimerías de la primera parte tras un buen pase de Juli cambiando el juego y una ( de las muchas que realizó) gran subida de Javi.

Nada más comenzar el segundo tiempo apareció otro de los buenos, Álvaro Serrano. Tras un rechace de la defensa Álvaro enganchó una volea que puso lejos del alcance de Pablo. (2-0) El partido parecía estar encauzado definitivamente, nada mas lejos de la realidad.

Ayer fue un día de esos en los que el fútbol no quiere fluir y por alguna extraña circunstancia, nuestro centro del campo no funcionaba ni lograba conectar con los delanteros como otros días. Podemos apostar, sin temor a equivocarnos, que los días de los empates en nuestro campo jugamos mejor al fútbol que ayer, a pesar del 5-0. Aunque sucede una cosa, que todos los equipos saben…Tenemos pólvora.

El Ciudad Real lo sabía y apretó, y lo hizo de tal manera que Jorge Raez estampó un extraordinario disparo en el larguero; el rechace golpeó en Luis y se fue a corner. Tuvimos suerte porque fueron minutos muy buenos del Ciudad Real que nos causaron muchos problemas.

Pero llegaron los cambios y con ellos nuestra espectacular mejora en el juego. Entraron David Gabín, Beto, que posteriormente tuvo que marcharse lesionado dejando el equipo con diez durante unos minutos, y Pollo, sustituyendo a Juli, Arturo y Gonzalo, lastrados por tres tarjetas amarillas y como hemos comentado el nivel del Teresiano subió.

Álvaro Serrano, uno de nuestros comodines, de esos que pueden jugar en cualquier sitio bajó al centro de la defensa, Gabín al lateral izquierdo, Beto en el centro del campo y Pollo arriba con Pesca. Todo restructurado.

A eso se le llama tener posibilidades para variar nuestro juego, Buenos minutos a partir de entonces, con mayor control, mejor circulación y más seguridad en defensa, aunque la guinda la puso Quique, que también salió al campo en compañía de Miguel, en sustitución de un agotado Álvaro Serrano y de un luchador Jesusito.

Quique es como el maná, nos da la vida…No pierde ni un balón jamás; es incisivo y se asocia genial con todos. De eso se aprovecharon, Manza que ayer realizó un extraordinario partido subiendo muchos peldaños su nivel. Pollo, que sacó su exquisito tarro de las esencias, Pesca, que se extenuó hasta el minuto 90 y Raúl Menor que cuajó, tal y como hemos dicho una de sus mejores actuaciones.

En el minuto, 76. En una de las innumerables subidas de Javi ( lo de este jugador es tremendo), que pudo con todos lo que salieron a quitarle el balón, pasó a Manza. Éste podría haber disparado pero en un alarde de generosidad regaló al balón a Pollo que cruzó magistralmente. 3-0. Gran Pollo pero grandísimo Manza.

Fueron los mejores 15 minutos de la tarde. A ese 3-0 le acompañaron dos goles más. El siguiente salió de las botas de un mago. Se llama Jesús Camargo y casi todos lo conocemos como “Pollo”.  Se fue hasta el corner y se inventó un inverosímil caño en la jugada del año. Asistió esta vez él a Manza que redondeó la jugada del partido y su gran actuación con su primer gol de la temporada, cruzando el balón lejos del portero del Ciudad Real. Muy merecido. 4-0

Faltaba la guinda del pastel y la puso Quique:  Jesús David realizó un espectacular cambio de juego en un balón largo que Pesca controló; a pesar de su extremo cansancio en su evidente puesta en forma después de la lesión, Ricardo hizó un cambio de ritmo de esos que dejan sentado en el césped a la defensa rival, centró y por ahí apareció Quique que voleó magistralmente para cerrar el partido (5-0) y para que los equipos rivales se vuelvan a preocupar por nuestra facilidad para marcar goles ( 28 en 8 partidos…si la media sale a 3, 5 goles por partidos)

¡Que pase el siguiente, seguimos Líderes!