Lección de fútbol del Atlético Teresiano en la Puebla de Almoradiel (0-6)
Les voy a contar a Ustedes una historia de superación interna. La historia de unos héroes cotidianos que se levantan cada día como usted y como cada uno de nosotros para ganarse el pan con el sudor de su frente.
Los protagonistas de esta historia practican un deporte llamado fútbol desde niños. Es su pasión y la compaginan, tal y como les permiten sus obligaciones laborales, en un pueblo de la Mancha que estos días celebra bullicioso y después de un par de años en los que se tuvo que contener, la festividad de su vecina más ilustre: Teresa de Jesús.
Es curioso, y supongo que todos ustedes deben saberlo que el nombre del equipo al que defienden lleva incrustado a fuego el nombre de la Santa de Ávila, que por supuesto también lo es de Malagón.
A estas alturas ya habréis adivinado que nuestro Atlético Teresiano es el equipo al que, desinteresadamente, defienden estos héroes.
Si. Lo hacen de manera altruista, sin exigir ningún tipo de sueldo, y en los casos más fragantes, aceptando como compensación una cantidad irrisoria para compensar el gasto en gasolina de los kilómetros que hacen algunos para desplazarse desde su domicilio habitual hasta el Félix Barrero de Malagón.
Durante tres días en semana acuden a entrenar sin importarles que haga calor, frío, llueva o granice…
Nuestros protagonistas protagonizaron ayer, en la Puebla de Almoradiel, una gesta deportiva, de esas que hacen historia, de esas que sirven para corroborar la autocrítica que, sin duda, realizaron el martes en el entrenamiento posterior al partido que realizaron contra el Daimiel Racing y de esas que añaden historias que contar a nuestros nietos del Atlético Teresiano. Se impusieron por 0-6 en un fantástico partido.
Nadie pudo contener la rebeldía de los nuestros al saltar al campo. Salieron al campo a jugar al fútbol y porque no decirlo, a intentar “callar bocas”, después de una semana complicada. Su único pecado haber dejado marchar dos puntos que parecían seguros ante el Daimiel. Y lo hicieron haciendo lo que mejor saben hacer, jugar a fútbol.
No había existido ningún tipo de conmiseración ni piedad y creo que ni los más justos se habían parado a pensar que este equipazo de fútbol dirigido por Álvaro Huertas no ha perdido ni un solo partido desde que comenzó la pretemporada. Fútbol es fútbol que dicen los más castizos.
Este deporte del balompié es así: Acostumbra a tus seguidores a las victorias y te criticarán en los empates…y en las derrotas…cuando lleguen…si es que llegan algún día.
A juzgar por el partidazo de ayer, ganemos, empatemos o perdamos nos merecerán siempre, el mayor de nuestros respetos.
La exhibición se titula «¡Somos el Teresiano; Que nadie dude de nosotros….ones!
No es posible contar sin emocionarse el partido de ayer sin decir el nombre de nuestros protagonistas:
Nico, Javi, Gonzalo, Jesús David, Juli, Óscar Garrido, Arturo, Manza, Tate, Jesusito y Álvaro salieron en el once inicial con una consigna principal conseguir los tres puntos para continuar en la parte alta de la clasificación.
A los siete minutos Tate fue el primero en callar la de algunos. Su partido fue descomunal, ofreciéndose siempre en ataque y siendo generoso en las ayudas defensivas. Su gol por toda la escuadra es los de enmarcar (0-1)
El Teresiano de Álvaro Huertas había dejado su carta de presentación. Pero querían más. Estaban aleccionados y no iban a permitir que el partido se escapase porque tendiese a la relajación.
No les dio tiempo a reaccionar, sacaron de centro los de la Puebla y en una subida, de las muchísimas que hizo un portentoso Javi, realizó un centro y tras un gran control, Álvaro Serrano, que volvió a realizar un gran partido siendo referencia en ataque y participando en el juego de creación de los nuestros, estuvo a punto de marcar el segundo. Eran minutos de un avasallamiento total. La tónica general de todo el partido.
Incluso los seguidores del Almoradiel comentaban en sus grupos el alto nivel táctico y técnico de nuestro Teresiano: ¡Menudo Equipazo! Decían…
Y fue entonces, en el minuto trece, cuando apareció nuestro gran Jesús David, que ayer fue mucho más Jesús David que nunca. Ayer formó una perfecta dupla defensiva con un increíble Gonzalo que parece estar pasando su segunda juventud y que ayer disfrutó de una merecida titularidad que corroboró con un gran partido.
Jesús David parecía que quería silenciar las injustas e injustificadas críticas recibidas durante la semana. Marcó en la salida de un corner perfectamente ejecutado por Manza (0-2)
No contento con su gol siguió creando ocasiones en todas sus subidas y en el minuto 20 y en la salida de otro corner, nuestro Beckenbauer favorito, marcó el 0-3 que servía para que el equipo malagonero sembrase las semillas para llevarse los tres puntos de tierras toledanas. Tenemos que decir, para terminar de hablar del jugador más valioso del partido de ayer, que en la segunda parte, en otro de sus remates, estampó el balón en el larguero y estuvo a punto de conseguir un hat trick. Las historias grandes se hacen con grandes jugadores y ayer Jesús David Jiménez fue un titán. ¡Enhorabuena monstruo! Todo lo bueno que te pase te lo tienes enormemente merecido.
Tanto Óscar Garrido, que ayer fue otro de los que nos hizo silenciar nuestros comentarios críticos, jugando un partidazo de fútbol, situando a nuestro equipo y sirviendo como obligada referencia en nuestra creación, como Arturo que volvió a otorgarnos el importantísimo equilibrio que necesitábamos, nos ofrecieron su mejor cara.
También destacó Manza, que con sus magistrales lanzamientos a balón parado, fue un peligro constante en la primera parte.
En el minuto 26 y tras un rápido contraataque Álvaro Serrano cruzó lejos del portero Adrián Muñoz y cerró la goleada en la primera parte (0-4) ¡Qué importante y que bien lo está haciendo este jugador durante toda la temporada!
El Almoradiel apenas tuvo ocasiones de peligro, aunque destacamos dos de Alberto y Marcos Villarejo que fueron perfectamente atajadas por un segurísimo Nico , que en la de Marcos Villarejo metió una mano dura de portero de una categoría superior. ¡Brillante y muy implicado en la colocación defensiva de los nuestros!
Esta vez no hubo relajación y la fiesta del fútbol continuó…
Comenzó la segunda parte, con tres jugadores muy activos, Javi y su excepcional crecimiento como uno de los mejores laterales de la categoría, buscando en cada jugada un resquicio para subir la banda, Juli, que ayer volvió a ser el del año pasado y cuajó un excelente encuentro y Tate, que seguía corriendo sin parar y que fue un auténtico incordio.
Fue en un pase perfectamente ejecutado por Juli cuando Tate recibió un balón en largo, controló el esférico y se lo pasó a Jesusito que estuvo a punto de conseguir el 0-5. Adrián Muñoz lo evitó con una brillante intervención, aunque nada pudo hacer en la siguiente jugada con un inspirado Jesusito que fue un peligro en todas y cada una de sus actuaciones ayer. Muy merecida la titularidad, con una gran respuesta por su parte, golazo incluido para esta vez si elevar el 0-5 en otro contraataque de los nuestros en el minuto 47.
Era un festival de fútbol al que se unieron, Beto que aportó el control necesario en momentos de euforia, David Gabín que volvió a situarse en la parte central dando descanso a Jesús David y aportando seguridad, Raúl Menor, que también nos hizo recuperar la confianza en su gran calidad cuajando un buen partido. Quique que ayer no tuvo muchos minutos pero que demostró que es y será muy necesario en los partidos importantes y Pollo , que marcó el definitivo 0-6 con el pecho y que dejó gotas de su gran imaginación y verticalidad, con varias ocasiones de aumentar el marcador.
El bálsamo, que paró el reloj de las horas en Almoradiel y que acalló la mala versión de la segunda parte contra el Daimiel, se paró en seis goles; pudieron ser doce.
Una gesta así, pertenece al fútbol en general y no merece ser contada por alguien que pone letras al azar. Mereció ser vista por todos. Pero tan solo unos pocos aficionados malagoneros estuvieron presentes en la Puebla de Almoradiel.
Les hablaba en el principio de esta crónica a ustedes de superación personal, de jugadores de fútbol amateur que no cobran ni un euro y que nos representan por medio de una camiseta franjimarrón; de personas, al fin y al cabo que sienten como cada uno de nosotros y a los que no les gusta ser criticados de manera injusta.
Todos sabemos que de esto trata el fútbol, de jugadores que juegan y de aficionados que vitorean o critican si el equipo lo hace regular, pero este grupo de personas merecen nuestra confianza.
Es fácil hablar de ellos hoy, y sobre todo después de la exhibición descomunal que hicieron ayer, pero anotemos este partido para cuando las cosas vayan un poco peor.
Será entonces el momento de reconocerles, que momentos malos tenemos todos y que suceda lo que suceda son nuestros verdaderos héroes cotidianos.
















