Empeñémonos en ser mejores…El gol llegará.

(CRÓNICA DEL ATLÉTICO TERESIANO )

A nadie le amarga un dulce. A todos nos encantaría que esta fuese nuestra liga; la de mirar desde arriba como los de abajo van perdiendo puntos, la de saborear tres victorias seguidas, la de ver reflejado en el marcador el tremendo trabajo de toda la semana en el Félix Barrero…Pero no es así. En este campeonato no se están dando los condicionantes, la suerte, ni los resultados…Todo se reduce a una sencilla idea: Tener fe.

Porque de las fáciles hemos vivido unas cuantas. Cuando no pintaban bastos… cuando se ascendía brillantemente a preferente sin perder un partido en más de un año, las de las tardes geniales, las del buen fútbol, cuando las cosas no eran tan difíciles como en el año 2021.

Mi época favorita fue la de Crispín. Un tío sencillo que nos inculcaba educación y saber enfocar el fútbol como algo básico en la vida para crecer como personas. Teníamos mucha ilusión y un presidente de Juveniles, que era la bomba y sólo vivía para hacernos felices: Félix Barrero “Felixín”, un héroe tan buena gente, que lloró cuando tocó la lotería en el Teresiano porque no había podido regalar papeletas a todos o simplemente porque no nos había visto. En esa liga había que alisar el campo de tierra con un artilugio que se enganchaba a un coche como si fuese un rulo y dar vueltas al terreno de juego. Cuantas y cuantas vueltas habrá dado el añorado Gaspar Monteagudo, un luchador encargado de esa actividad, del material y de otras mil cosas, muy buena persona.

Jugábamos una liga en la que nadie llevaba la cuenta de los puntos, diría que ni de los goles…pero era nuestra liga.

En aquellos años jugaban Buyo y Kiki (20 panes) en la portería y muchos otros jugadores, algunos tan regularmente malos como yo y otros que eran unos auténticos cracks. Como mi memoria es casi tan mala como mi calidad técnica de entonces, pido disculpas a quien se me olvide, pero quiero recordar, además de los dos porteros, a Raúl González, a Chule ( ambos 20 panes y ambos buena gente) a David Gabín “colador”, a Javi “catorce”, Carlos Palomares “Aravena”, Gonzalo Espinosa, Geni ( jugón de por entonces), a nuestro añorado Antonio Manuel Expósito “Mamel”, a Cachas ( un histórico de nuestro club, que aún mete goles en la banda, ahora como directivo), Conce “Castaña”, Pablo César, Agustín “torero” y su hermano Ascen, Kiko y su hermano Fernando, a nuestro alcalde actual, Adri “Van Basten”, a mi amigo David Martin Albo, que no había jugado nunca pero que puso mucho interés siempre y apuesto a que se lo pasó pipa, a Chamby, a Curro que era una auténtica bala…..Un equipazo.

Éramos un equipo de fútbol valiente, sin apenas fisuras y la época de las rivalidades internas del fútbol sala aún no había llegado a nuestras vidas.

Este chapuzón de añorada melancolía me lo he dado con muchas licencias para poner como ejemplo a un grupo de jóvenes que casi nunca perdió la fe. Estoy seguro que preguntes a quien preguntes tiene un buen recuerdo de aquellos años.
Ayer en Sonseca el Atlético Teresiano no tuvo fe.

La verdad es que si fuésemos algunos de esos gurús deportivos que dan con la tecla del problema con tan solo una mirada ya estaría todo solucionado. Nos acercaríamos a Eliel y le diríamos: “El equipo no puntúa por esto, por aquello y por lo de más allá”, pero desafortunadamente no es así y no es fácil encontrar la solución.

El partido estaba perfectamente planteado con Javi en la portería, dos laterales largos Chefi y Saúl y tres en la defensa Dani Cruz, Daniel Tapiador y JuanJe. En el centro del campo Moya, Miguel Dotor y Jesús Mateo con Ilias y Óscar Gómez en punta.

El estadio Martín Juanes de Sonseca está diseñado en la bajada de un valle y cuando aparece el aire, que apareció ayer es muy difícil controlar el balón. En la primera parte nuestro equipo lo tuvo a favor y en esta edad de juveniles suele ser determinante.

El Teresiano llegó y llegó con infinidad de ocasiones, tanto de Saúl, en un centro chut desde fuera que a todos nos dio la impresión de colarse dentro y que salió fuera por poco, como en sendos remates de Moya y Daniel Tapiador y en un par de ocasiones de Ilias, que ayer estuvo muy activo y luchador, y aunque no entendió ser sustituido porque a nadie le gusta serlo, comprendió a la perfección que luchando y aportando nuestro equipo sube muchos enteros.

Pero el fútbol es fútbol y en la primera llegada del Sonseca tras un tiro al palo, el balón se quedó en los pies de Saúl que intentó controlar un balón de los que nunca deben controlarse y permitió que Diego Martín robase el balón y estableciese el 1-0. Era la primera y la única vez que el Sonseca llegaba a portería en la primeros 45 minutos.

Eliel nos había sorprendido a todos subiendo a Moya al centro del campo desde el inicio, su fuerza y empuje sujetaban perfectamente las pocas, poquísimas acometidas del Sonseca.

Chefi no paró de subir en todo el partido. Siempre se implica y es un jugador generoso en todos los sentidos, muy importante para el equipo. Estuvo mejor en la segunda parte pero es justo que le pongamos en valor.

Pero cuando el balón no quiere entrar, no quiere entrar. Además queremos ser justos en este sentido y decir que a este equipo que cada día da mejores sensaciones le falta algo tan importante como el gol y eso, en una categoría como la Preferente Regional de Juveniles merma muchísimo a cualquier conjunto.

En la segunda parte nos temíamos que con el cambio de campo íbamos a sufrir bastante con las llegadas del equipo toledano, pero sólo fue un espejismo.

Llegaron en un balón de esos peligrosos que el aire empujó con más fuerza de la normal a la portería de Javi, que erró en la recepción y permitió que Daniel Martín estableciese el 2-0 ( minuto 55)

Ahí se terminaron las llegadas del Sonseca. Un equipo que tuvo un comportamiento señorial dentro y fuera del terreno de juego, que no dio ni una patada y que se dedicó a jugar a fútbol durante el todo el partido.

A partir del minuto 25 de la segunda parte y hasta el final el Teresiano ejerció un insultante dominio sobre el Sonseca, gozando de una gran oportunidad de Ilias que atajó brillantemente el portero rival, justo antes de ser sustituido por Treviño.

La entrada de Trevi nos dio mordiente y sobre todo juntó al equipo. También habían entrado al terreno de juego Recaredo Ávila, Javier Bravo, que corrió y corrió sin parar durante toda la segunda parte, Isidro y Javier Garrido.

Los cambios aportaron solidez y empuje que no se convirtieron en gol, pero que mostraron una muy buena cara del Teresiano. Buenas paredes y combinaciones y la sensación de ir a más. Podemos decir que si el deporte rey no se tradujese en goles, el de ayer habría sido un excelente partido del Teresiano, pero desafortunadamente, y a día de hoy, no tenemos ese don, con lo cual los partidos quedan incompletos …en goles y puntos. Porca Miseria que dirían los italianos.

PD. Los mayores lujos, en la vida y en el fútbol, siempre son para los ojos de unos pocos elegidos.

Somos penúltimos y evidentemente nuestra clasificación no es lo que habríamos firmado a principio de temporada, pero estoy seguro que muchas de las personas que he mencionado al inicio de esta crónica darían media mano por poder volver a jugar a fútbol…La vida continúa y el fútbol del “césped” o de la “tierra” pasa de largo y sólo te queda la posibilidad de acudir al estadio o verlo por la tele.

Los elegidos para continuar jugando a fútbol durante las diez jornadas que restan para concluir esta liga juegan en el Atlético Teresiano Juvenil. Todos sabemos que nos vais a hacer sentir orgullosos de nuestro escudo, porque el gol llegará y volverán las sonrisas y quizá los puntos.

Las miradas al suelo, llenas de impotencia de alguno de los componentes técnicos del Atlético Teresiano debe recomponerse para continuar formando a nuestros chicos.

Ha terminado todo y el viento, acompañado de lluvia, sigue soplando gélido y cortante. Yo quiero pensar en nuestros jugadores, cuando les asalte la melancolía, mirando por la ventana del autobús, acordándose fugazmente de las porterías, de los goles fallados, de esta liga que no se iba a celebrar y que irremediablemente los dejaba en casa sin practicar el deporte que más nos gusta a todos.

Por fortuna para todos se está compitiendo. Aprovechad esta oportunidad de jugar a fútbol hasta el final, porque todo se termina alguna vez. Sois unos campeones ¡Mucho ánimo y adelante!