De esos bonitos partidos de Juveniles que tanto nos gusta ver

(CRÓNICA DEL ATLÉTICO TERESIANO)
En el fútbol todo cambia. Ahí reside su magia. En tan solo un abrir y cerrar de ojos.
Y todo cambió a mejor en Toledo, bueno todo no. El resultado no fue justo, pero en esta categoría y en esta Liga Preferente, los puntos son muy difíciles de conseguir.
Decía Pau Gasol, uno de nuestros deportistas más emblemáticos, que la clave para conseguir los objetivos es aprender de las derrotas y no conformarte con las victorias.
Es una máxima de un campeón con la que estoy plenamente de acuerdo, aunque evidentemente y siempre suele suceder, las derrotas siempre lastiman más y las alegrías pasan más rápido que los disgustos. En cierta manera tiene que ser así, porque momentos como los de ayer, de agridulce pérdida de puntos, nos ayudarán a saborear (nunca lo dudéis) como es debido y como se merece, las victorias cuando lleguen.
El Atlético Teresiano se presentó en la ciudad imperial, con muchas ganas de demostrar que los atisbos de mejoría mostrados en Miguelturra no eran producto de la imaginación de algunos. Allí, hace dos semanas jugamos muy bien al fútbol a pesar de lo que señaló el marcador y ayer en Toledo, esas buenas sensaciones volvieron a aparecer. En determidos momentos de los partidos, estamos jugando bien a fútbol y lo mejor, la actitud del equipo es la correcta.
Suceda lo que suceda en el marcador. Así SI.
A pesar de que sabemos que los puntos son importantísimos y muy necesarios, Eliel está consiguiendo cambiar la dinámica del equipo. Ahora sabemos a lo que queremos jugar y a pesar de que no sumamos en la clasificación, hemos realizado dos buenos encuentros consecutivos ante los segundos y los terceros de la liga. Los resultados llegarán. Estamos convencidísimos.
Javier Muñoz, Chefi, Saúl, Daniel Tapiador, Moya, Juan Jesús, Óscar Gómez, Jesús Mateo, Ilias, Iván Palomares y David Treviño partieron de inicio en una mañana que reunía todas las condiciones para jugar un buen partido de fútbol.
Pronto, nuestro Teresiano Juvenil mostró sus cartas sobre el césped. Veníamos a Toledo a por la victoria y si querían ganarnos iban a tener que correr, sudar y por supuesto, jugar mejor que nosotros. Así, Oscar Gómez, en el minuto tres, marcó el 0-1 en una falta muy bien sacada por nuestro equipo.
Por segunda vez en dos semanas nos poníamos por delante en el electrónico y encarábamos un partido que se presumía muy difícil, con la moral que siempre suma sensaciones positivas de ir mandando en el marcador.
A pesar de que las crónicas las hacemos para nuestros aficionados, estamos seguros de que siempre hemos intentado ser neutrales y cuando nuestro equipo no ha estado a la altura lo hemos contado sin miramientos y sin dejarnos llevar por nuestros colores franjimarrones. Ayer el equipo mereció obtener mejor resultado y por eso queremos dejar constancia de ello.
Oscar Gómez destacó por su presencia y también el trabajo de Iván Palomares y la insistencia de Ilias. Moya, que volvía a titularidad después de una sanción, se entendía a la perfección con una buena defensa formada por Chefi, Saul, Daniel Tapiador y el mismo. Y por encima de todos destacó la nueva incorporación del equipo Jesús Mateo, que aportó equilibrio y muchísimas ganas, además de gran calidad. Un buen fichaje que nos ayudará mucho, desde aquí al final de la temporada.
Este equipo se está ensamblando y pronto, mucho antes de lo que imaginamos nos dará alegrías. Estamos convencidos de ello.
Ellos, los toledanos, se vinieron arriba y mostraban su calidad y su posición en la clasificación con una defensa muy bien armada y con peligrosas llegadas de Jorge Canes y Namakan Keita. Angelo ponía la calidad y en todo momento demostraron su calidad, aunque evidentemente estaban sorprendidos por el empuje y la fuerza que ayer demostraron sobre el césped los jugadores del Atlético Teresiano Juvenil.
Así en el minuto 33 llegó el empate a cargo de Oscar Moreno (1-1) de penalti, que a nuestro juicio no existió, y antes de que acabase la primera parte, en el minuto 39, Ángelo Moreno en un fallo de concentración, daba la vuelta a un marcador que de todas todas, se nos antojaba muy injusto (2-1)
Queremos hacer un inciso en la concentración porque es algo en lo que debemos mejorar, sobre todo en una parte tan importante del partido como es el nudo del mismo. Los últimos 15 minutos del primer tiempo y los primeros 15 del segundo nos son muy esquivos y nos hacen perder todo lo ganado en el resto de los partidos. Es un problema que tenemos que solucionar.
Parecía que el partido se iba hacer muy largo a los chicos de Eliel Martín Rivas. El Toledo conseguía a poner por delante gracias a un gol de Jorge Canes (3-1) en el minuto 69.
Pero ayer el Teresiano no iba a regalar nada y desde ese momento hasta el final estableció una presión en todo el campo que, aunque no tuvo consecuencias al final del partido, si que estableció que este es el camino a seguir….
Habían salido al campo Bravo y Miguel en sustitución de Trevi e Ilias y el equipo volvía a funcionar. Muy juntos en la presión, con mucho orden y sabiendo que nuestras limitaciones eran menores si nos manteníamos unidos. También salieron al campo Javier Garrido y Daniel Cruz. Las rotaciones nos seguían otorgando empuje.
Una presión que asfixió al equipo toledano y que nos premió en forma de golazo de Chefi en el minuto 69 que finalizó de tiro cruzado una gran arrancada desde nuestro campo. A partir de ahí nuestro equipo tiró de orgullo. De ese orgullo malagonero y teresiano que tanto nos gusta ver y del que tanto nos congratulamos a veces. Queríamos el partido y esos tres puntos no los íbamos a regalar de manera gratuita.
Nos anularon un gol de Moya, que en los últimos minutos se había puesto de delantero centro y que a nosotros nos pareció legal. Últimamente no tenemos suerte con las decisiones arbitrales, pero el fútbol es así y estamos seguros que algún día la suerte caerá de nuestro lado. Habría sido el empate y habría hecho algo más que justicia.
Con nuestro equipo totalmente volcado en el minuto 89 llegó el definitivo 4-2, a cargo de Sebastián Echeverri. Una vez más se nos había ido de las manos una gran posibilidad de puntuar en campo rival y de paso subirnos la moral.
Porque este grupo la merece. Desde estas páginas apelábamos a la sensatez y al saber comportarse en el terreno de juego en partidos anteriores y damos fe que ayer en la ciudad imperial, el Atlético Teresiano salió al césped con el chip cambiado y dispuestos a demostrarnos, y a demostrarse a ellos mismos que sus metas se pueden conseguir.
Buen juego, buen comportamiento. No se consiguieron los puntos pero si se conectó el circuito. Ese conglomerado de cables, a través de buenas acciones, que todo jugador sabe que pone en funcionamiento el camino de las victorias. Es así como debemos continuar, sin remilgos y dando todo lo que tengamos en el terreno de juego.
Aunque quizá no seamos conscientes, estas caídas (la injusta derrota en Miguelturra y la manera de esfumarse los puntos en Toledo) conseguirán que nos exijamos y trabajemos más. Nos están curtiendo, haciéndonos más fuertes
Si nos educamos con las derrotas y no dejamos que nos desanimen estaremos potenciando nuestro necesario aprendizaje en la categoría juvenil. La madurez de un jugador no se alcanza solo con victorias y es muy importante en la carrera de un deportista que se produzcan obstáculos para que de esta manera se puedan fijar metas.
Analicemos con profundidad la falta de concentración en estas dos derrotas y proyectemos que sucederá cuando lleguen las victorias. Ese será nuestro verdadero camino.
Nadie tendrá entonces ni la más mínima duda de que estos si que son los verdaderos Juveniles de nuestro Atlético Teresiano. A seguir peleando chicos…